

De repente un día es mucho tiempo. De repente quiero detener las horas y más tarde anhelo que transcurran de prisa para volver a verte, para volver a sentirte y con mis oídos sordos escuchar el festival de palabras dulces que tienes guardadas para mí.
De repente la vida es cruel, porque me regala un amor y me lo quita a la vez. Me devuelve las estrellas y al mismo tiempo me recuerda que están muy lejos y no las puedo tocar. Me pone sobre la mesa una ilusión adornada con rosas y me deja una nota que dice con rojas letras "mis espinas envenenan, aléjate de mi".
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